Antonio Ruiz Salces

Antonio Ruiz de Salces

Antonio Ruiz de Salces nació en Fresno del Río, Cantabria, en 1820. Realizó sus primeros estudios en Santander. De 1831 a 1837 estudió gramática castellana, latina, francesa y los denominados estudios de filosofía urgente. Posteriormente sirvió en el regimiento de Ingenieros del Ejército, siguiendo al mismo tiempo los estudios de Dibujo Lineal y Matemáticas en la Real Academia de San Fernando de Madrid. En 1845 comenzó la carrera en la Escuela Superior de Arquitectura, a la edad de 25 años, estando pensionado desde el tercer año de carrera. En 1848 actuó como ayudante de Física y Química en la Escuela Preparatoria de Arquitectura, siendo aún alumno en esa Escuela. Obtuvo el título de arquitecto, por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en 1852.
Pronto se inició en la docencia, impartiendo clases sobre algunas materias vinculadas con la ingeniería y la arquitectura. En 1848 obtuvo el título de Regente en Matemáticas, por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid, gracias a que, tal y como consta en su expediente, contaba con amplios conocimientos en las disciplinas de Matemáticas, de Geometría y otras materias técnicas. Dos años más tarde, se presentó como profesor de Física y Química en la Escuela Preparatoria para Ingenieros y en 1855 quedó segundo en la provisión de la Cátedra de Construcción en la Escuela Superior de Arquitectura. A partir de ese momento son varios los testimonios que le sitúan solicitando, en diferentes momentos de su vida profesional, el acceso a diferentes cátedras.
Antonio Ruiz de Salces continuó realizando proyectos arquitectónicos y dedicándose a la docencia hasta el mismo momento de su muerte, en el año 1899. Leyó su discurso de entrada como académico en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1871, con el título «Los conocimientos que debe reunir el arquitecto y la importancia relativa que a su juicio tienen para la arquitectura los estudios científicos, artísticos y arqueológicos». 
Fue arquitecto 2º en el Ministerio de Fomento durante veinte años. Entre 1856 y 1866 fue nombrado como tasador de varios edificios con motivo del ensanche y reforma de la Puerta del Sol, actividad que ejerció como parte de sus labores de arquitecto a lo largo de su trayectoria profesional. Entre sus proyectos más importantes está la reforma del exconvento de Las Salesas de Madrid como sede del Palacio de Justicia; la realización junto a Francisco Jareño del Palacio de Bibliotecas, Museos y Archivos, la reforma de la fachada del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares, sede del Archivo Central; la ampliación de la Hermandad del Refugio en el que se incluía el Colegio de Niñas Huérfanas de la Inmaculada Concepción y rehabilitación de la iglesia de San Antonio, Casa y Hospital. Actuó en el proceso de rehabilitación de la Torre Nueva de Zaragoza; realizó el Instituto Manzanedo en Santoña (Cantabria); así como numerosos fueron los palacetes que llevaron su firma en la zona del Ensanche de Madrid, como el del marqués de Casa-Jiménez o el marqués de Cerrajería.

Fuente; Archivos Españoles


Proyecto de sacristía de la Iglesia de San José en Fresno del Río (Cantábria)

Ruiz Salces, en la postrimería  de su vida también realizó para su pueblo natal un pequeño proyecto arquitectónico, se trata de la sacristía de la Iglesia de San José. Que se conserva en su archivo personal que forma parte del Archivo Histórico Nacional. Es un sencillo proyecto, que reproduzco a continuación.

Antonio Ruiz de Salces. Proyecto de sacristía de la Iglesia de San José en Fresno del Río
Antonio Ruiz de Salces. Proyecto de sacristía de la Iglesia de San José en Fresno del Río
Antonio Ruiz de Salces. Proyecto de sacristía de la Iglesia de San José en Fresno del Río

Biografía necrológica de Ruiz de Salces

Publicada en El Cantábrico, el 3 de marzo de 1899.

BIOGRAFIA MONTAÑESA
RUIZ DE SALCES
Dice un periódico de Madrid, que ha fallecido en aquella corte don Antonio Ruiz de Salces, distinguido arquitecto, catedrático y académico de la de Bellas Artes de San Fernando.
El señor Ruiz de Salces era montañés, natural de Fresno, de Campoo, ayuntamiento de Enmedio, partido judicial de Reinosa, y desde el seno de una modesta familia, sin bienes de fortuna, a fuerza de constancia, de aplicación y de talento, llegó a ser uno de los principales arquitectos españoles contemporáneos, renovando para la provincia las glorias de los famosos maestros de los siglos XVI a XVIII.

Entre sus obras principales se cuenta el Colegio de San Juan Bautista de Santoña, del que dice un notable escritor contemporáneo que es digno de figurar al lado de los mejores de Alemania, Bélgica y los Estados Unidos.
El mismo, resume en estas palabras la biografía del señor Ruiz de Salces: «Dábase por entonces a conocer otro montañés no menos digno de la estimación de los hombres. Natural de Fresno de Campoo, cerca de Reinosa, hijo también de buenos padres, aunque sin bienes de fortuna, iba a coger ya el fruto de su mucha aplicación y levantado espíritu en las lecciones de su tío, sacerdote sabio y virtuoso, cuando le tocó la suerte de soldado y tuvo que rendir las letras a las armas, pero tal fue la heroicidad de su ánimo, que dedicando el mezquino prest a pagar la matricula y derechos de examen en la Escuela de Arquitectura, y alentado cariñosamente por el docto y noble general Zarco del Valle, logró desde las filas del regimiento de ingenieros, a fuerza de constancia y de fatiga, de aplicación y de estudio, recibir el diploma de arquitecto y contemplar diez años después, en la Regia Exposición de Bellas Artes de 1862, premiados su traza, planos y dibujos del Instituto de Segunda Enseñanza, Comercio y Pilotaje para Santoña.
Dentro de otros diez años, vio alzarse concluido e inaugurado el edificio: al tiempo que le llamaba a ocupar bien ganada silla de número, la Real Academia de San Fernando».

El Marqués de Manzanedo y Duque de Santoña, a juicio del aludido escritor, para realizar su pensamiento de erigir en su villa natal un palacio y un templo a las ciencias y al Supremo Hacedor, «vino a encontrar al hombre que necesitaba de indisputable mérito, de modestia y de fe portentosas en don Antonio Ruiz de Salces».
El edificio construido por este, a juicio del excelentísimo señor don Manuel Silvela «rivaliza con las mejores construcciones modernas del viejo y del nuevo mundo», y a pesar de haber estudiado para trazar sus planos cuantos colegios se tienen por mejores en Europa y en América, supo hacer que «la obra de su mucho saber se acomodase con naturalidad a nuestras necesidades, aficiones y costumbres españolas».
Descanse en paz el notable arquitecto reinosano, cuya vida de trabajo y de estudio, ofrece tantas enseñanzas y ejemplos, dignos de ser imitados.


El Archivo de Antonio Ruiz de Salces.

Publicado por Pilar Bravo Lledó en 2011, con motivo de las Jornadas de Archivo y Memoria.

 

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